domingo, 3 de mayo de 2015

Madrecita del alma querida.


Gracias por enseñarme que en la vida no se puede tener todo, 
eso me ayudó a valorar todo lo que tuve o tengo.

Gracias por ser fuerte siempre, 
aun cuando la vida te dio el peor golpe,
eso me ayudó y me enseñó 
a ser fuerte y a seguir luchando.

Gracias, gracias, gracias... 

todos suenan a poco, todos se quedan cortos.

Gracias por tener el valor de traernos al mundo 

y trasmitirme, con todos y cada uno de tus actos, 
que no importa lo que pase, 
lo que haga, lo que diga... 
por encima de todo y pase lo que pase,
siempre estarás ahí para ayudarme, 
eso me ayudó a querer ser mejor cada día 
para traerte únicamente alegrías.

Te quiero mamá, aunque nunca te lo diga.



Madrecita del alma querida.