domingo, 25 de junio de 2017

Llévame contigo.

Después de tantos golpes uno piensa que está preparado para muchos más
y la vida viene y nuevamente sin avisar te golpea,
te das cuenta que no era verdad, que solo era lo que querías pensar,
que por muchos golpes que recibas, por muchas caídas, vuelves a empezar...
y regresan las lágrimas, regresa el dolor y empiezas a pensar si no estás así mejor,
¿has olvidado lo que se siente sin dolor? ¿has olvidado lo que es no tener miedo a sonreír?
Lo llevas al fondo, lo ocultas tras tu mural, lo cargas en la mochila y tiras sin más,
pero un día regresas a ese lugar, entras por esa puerta, paseas por ese lugar, y lo haces sola y te das cuenta de que es verdad, que él ya no está. y miras al horizonte una vez más, buscas hallar respuestas, pero allí no están, solo hayas más preguntas que jamás tendrán final.
Y paseas por las calles mientras tus lágrimas recorren el camino que ya tan bien conocen, y lo haces a solas una vez más, porque así es más fácil, así nadie te intenta consolar, así nadie te da frases que no quieres escuchar, así sola liberas tu corazón de las cadenas, liberas tu alma de tanta angustia, para que poco a poco tu cuerpo libere ansiedad, presión, tristeza... ¿sin razón?
Ya deberías conocer el camino, ya has estado en ese lugar, tocaste fondo más de una vez,
no te permitas hacerte un ovillo, nadie va a venir a por ti, ¡levántate! vuelve a subir, peldaño a peldaño saldrás de aquí, nada te asegura que no vuelvas a pisar aquí, pero recuerda, nunca te rindas, aunque lo pierdas de vista siempre hay algo por lo que resurgir, aunque la oscuridad lo envuelva, aunque a la vista no lo tengas... más allá de la oscuridad siempre brillan tus estrellas.

Gracias por enseñarme tantas cosas, tantos rincones, por llevarme contigo a tantos lugares,
gracias por cuidarme, te voy a echar tanto de menos...
No es un adiós, tío, es un buen viaje.
No creo en el cielo, pero prefiero crear mi película de ciencia ficción e imaginaros a todos juntos compartiendo abrazos, recuerdos... vigilando nuestras espaldas como esos ángeles de la guarda...

POR Y PARA SIEMPRE.

Esa canción que tanta rabia me daba y tanto desearía escuchar...


jueves, 22 de junio de 2017

¿Eres fuerte?

¿Quién te entiende? Si a veces ni tú misma te comprendes.
Hay días en los que no puedes más, sientes angustia y ansiedad,
ya lo has sentido antes y te asusta, porque sabes que ese es tu desencadenante,
que si sigues por ese camino... al otro lado vuelve a estar el fondo y tendrás que volver a empezar a trepar.
¿Lo haces de manera inconsciente? ¿Por qué vuelves a ese lugar? ¿Es que tienes miedo a estar bien?
¡Párate! No sigas adelante, ya sabes donde vas a llegar, ya has estado en ese lugar... ¡Da la vuelta!
Hay días en los que necesitas apartar al mundo y centrarte en ti, centrarte en salir de tu enjambre emocional, ese que te atrapa y no te deja respirar.
Busco la calma, busco sonreír, por suerte tengo cosas que me hacen cambiar el chip, aunque sea paso a paso y lentamente.
¿Te has hecho fuerte o siempre lo has sido? Ser capaz de sonreír a pesar de sentirte rota por dentro, mirar al horizonte como si creyeras que puedes tocar el cielo, dirigir la mirada a las estrellas como si en ellas habitaran los ángeles que se llevan el miedo.


miércoles, 21 de junio de 2017

Fin de curso 2016/2017

Se acerca el día de la despedida, se nota en el ambiente, llegó el calor, los pasillos están silenciosos, los profes van y vienen como locos con papeles en la mano... y yo aquí con todo entregado y con las emociones descontroladas ¿es pena por irse o es alegría por descansar?
Soplan aires de cambio nuevamente, puedes creer que no es cambio, dado que regresas a dónde ya has estado, pero sí es cambio porque tú has cambiado, no solo de rutina, no solo de lugar, sino por todo lo que te llevas... cosas buenas y puede que alguna mala, cosas que en cierta medida te han cambiado o puede que simplemente te hayan enseñado cómo eras realmente.
Lo más grande que me llevo este curso no son solo los agradecimientos y reconocimientos a mi trabajo por parte de mis compañeros y alumnos, ese trabajo que a veces pones en duda de estar realizando como ha de ser, de estar enseñando, de estar marcándoles de forma correcta, haciéndoles pensar y reflexionar sobre sus actos, pensamientos y vivencias.
Este año me llevo además una persona, a ti, te cruzaste en mi vida quizás por casualidad, quizá por destino... llámale X. Cuando te vi y crucé unas cuantas palabras aceleradas contigo, algo en mí sintió que tendríamos buena conexión. El tiempo me ha demostrado que no fue un error.
para que lo lleves siempre contigo y si alguna vez lo dudas, puedas leerlo y escucharme una vez más (en forma de vocecilla en tu cabeza) te dejo en estas líneas escrito que eres y seguirás siendo una gran maestra, que aunque a veces nuestro trabajo muestre sus progresos de forma lenta, siempre que te esfuerces, preocupes y no te rindas, poquito a poquito hallarás las recompensas.
También te diré, que eres una gran persona, que nunca dejes de preocuparte por los demás, pero que no te preocupes por lo que puedan pensar, nunca vas a gustarle a todo el mundo, nunca vas a estar de acuerdo con todo el mundo... si tú no actúas con maldad (y eso me consta) lo que malinterpreten los demás es problema suyo... serán ellos los que se perderán quién y cómo eres.
Toma el control de tu vida, no permitas que nadie dictamine tus pasos, coge las riendas de como actúas.
¡Sé libre! ¡Sé fuerte!

Echaré de menos nuestras largas charlas, echaré de menos nuestras jaranas, las risas, las canciones...

Gracias por mostrarme que por mucho que me esfuerce por mantenerme lejos de la gente siempre habrá quien encuentre el camino a mi corazón, porque por suerte en el mundo hay quien merece la pena saltar los muros.

#Alsporespaña
#CristinElensinthehouse


sábado, 10 de junio de 2017

Ha vuelto a sonar.

Hoy la melodía ha vuelto a sonar en la mesa,
ha comenzado de manera tímida,
pero se ha vuelto a entonar
 con el corazón encogido.

Hubo tonterías que provocaron risas,
como soplar la vela en un helado...
la risa de mamá. las tontunas de papá.

Seguía faltando tu risa, tu mirada, tu voz...
pero un pequeño rayo de luz iluminaba la oscuridad,
vamos aprendiendo a seguir,
no te olvidamos, nunca lo haremos,
solo seguimos remando.

SIEMPRE EN NOSOTROS.
SIEMPRE EN MÍ.

Podrías sentarte a mi lado, así no dolería.