Quizá algún día tenga el valor de escribir
lo que mi cabeza intenta no recordar
y lo que mi boca no quiere pronunciar.
Mientras tanto me dejo llevar hacia adelante
sin olvidarte ni por un mísero instante.
Sonrío estando triste, aunque no soy la única,
ellos fingen por mí, yo finjo por ellos.
Te has llevado tantas cosas,
nos han quitado tantas otras.
Pero mi papel sigue vacío,
solo unas pocas letras lo ocupan:
¿Por qué?
Vuelve, te necesito.
Te echo de menos.
Te quiero, aunque nunca te lo dije.
Soy la pieza de un puzzle deshecho, incompleto.
miércoles, 26 de enero de 2011
sábado, 8 de enero de 2011
El tren de la vida
La vida no es más que un viaje en tren
repleto de embarques y desembarques,
salpicado de accidentes, sorpresas agradables
y profundas tristezas.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos
con nuestros padres, personas que creemos que
siempre estarán con nosotros en este viaje.
Lamentablemente la verdad es otra.
Ellos se bajarán en alguna estación
dejándonos huérfanos de su cariño, amistad
y compañía irreemplazable.
En nuestro tren se subirán a lo largo del viaje
personas que serán muy especiales para nosotros:
nuestros hermanos, amigos y amores.
De las personas que toman este tren,
habrá algunas que lo hagan como un simple paseo,
otras que encontrarán solamente tristeza en el viaje,
y otros que circulando por el tren,
estarán siempre listos para ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejarán una añoranza permanente,
otros pasarán desapercibidos sin que nisiquiera
nos demos cuenta de que desocuparon su asiento.
Es curioso constatar que algunos de los pasajeros
más queridos para nosotros,
se acomodan en vagones distintos al nuestro.
Por lo tanto, se nos obliga a hacer el trayecto separados de ellos.
Desde luego, no se nos impide que durante el viaje,
recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos.
Pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado
pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa, el viaje se hace de este modo:
lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas...
pero jamás regresos.
Intentemos hacer este viaje de la mejor manera posible,
tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros,
buscando en cada uno, lo mejor de ellos.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto,
ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos.
Nosotros también titubearemos muchas veces
y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos,
mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros,
ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si cuando baje del tren sentiré nostalgia...creo que sí.
Separarme de la gente que conocí en mi viaje será doloroso, será triste,
pero más triste será para los que sigan su viaje en el tren.
Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento,
llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar
con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.
Hagamos nuestra estadía en este tren un viaje que merezca la pena,
hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar,
nuestro asiento vacío deje añoranza y lindos recuerdos a los que permanezcan en el viaje.
El día que te bajaste de mi tren
repleto de embarques y desembarques,
salpicado de accidentes, sorpresas agradables
y profundas tristezas.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos
con nuestros padres, personas que creemos que
siempre estarán con nosotros en este viaje.
Lamentablemente la verdad es otra.
Ellos se bajarán en alguna estación
dejándonos huérfanos de su cariño, amistad
y compañía irreemplazable.
En nuestro tren se subirán a lo largo del viaje
personas que serán muy especiales para nosotros:
nuestros hermanos, amigos y amores.
De las personas que toman este tren,
habrá algunas que lo hagan como un simple paseo,
otras que encontrarán solamente tristeza en el viaje,
y otros que circulando por el tren,
estarán siempre listos para ayudar a quien lo necesite.
Muchos al bajar, dejarán una añoranza permanente,
otros pasarán desapercibidos sin que nisiquiera
nos demos cuenta de que desocuparon su asiento.
Es curioso constatar que algunos de los pasajeros
más queridos para nosotros,
se acomodan en vagones distintos al nuestro.
Por lo tanto, se nos obliga a hacer el trayecto separados de ellos.
Desde luego, no se nos impide que durante el viaje,
recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos.
Pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado
pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa, el viaje se hace de este modo:
lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas...
pero jamás regresos.
Intentemos hacer este viaje de la mejor manera posible,
tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros,
buscando en cada uno, lo mejor de ellos.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto,
ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos.
Nosotros también titubearemos muchas veces
y habrá alguien que nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos,
mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros,
ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si cuando baje del tren sentiré nostalgia...creo que sí.
Separarme de la gente que conocí en mi viaje será doloroso, será triste,
pero más triste será para los que sigan su viaje en el tren.
Pero me aferro a la esperanza de que en algún momento,
llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar
con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valioso.
Hagamos nuestra estadía en este tren un viaje que merezca la pena,
hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar,
nuestro asiento vacío deje añoranza y lindos recuerdos a los que permanezcan en el viaje.
El día que te bajaste de mi tren
viernes, 7 de enero de 2011
Día tras día
Cada mañana cuando despierto,
viene el recuerdo de tu último beso.
Cada mañana cuando amanezco,
busco el perfume que dejó tu cuerpo.
Cada que tengo un sentimiento,
creo que tambien tú lo estás sintiendo.
Y cada momento que vivo a tu lado,
es tan hermoso no quiero olvidarlo
CADA MAÑANA, CADA TE QUIERO,
ESTÁ EN MI MENTE Y EN MIS SENTIMIENTOS.
CADA CARICIA Y CADA BESO,
NO SE ME OLVIDA NI POR UN MOMENTO.
CADA MAÑANA . . .
Cada mañana que salgo a la calle,
estás presente en cada detalle.
Cada mañana cuando camino,
siento tu cuerpo cerca del mío.
Cada que tengo un sentimiento,
creo que tambien tú lo esás sintiendo.
Cada momento que vivo a tu lado,
es tan hermoso no quiero olvidarlo.
CADA MAÑANA, CADA TE QUIERO,
ESTÁ EN MI MENTE Y EN MIS SENTIMIENTOS.
CADA CARICIA Y CADA BESO,
NO SE ME OLVIDA NI POR UN MOMENTO.
Y solo espero, ese momento
que te vuelva a ver, porque siento
que me enfermo si no estoy junto a ti.
El cielo me inventó para ti...
CADA MAÑANA, CADA TE QUIERO,
ESTÁ EN MI MENTE Y EN MIS SENTIMIENTOS.
CADA CARICIA Y CADA BESO,
NO SE ME OLVIDA NI POR UN MOMENTO.
CADA MAÑANA... CADA MAÑANA... _________________________ Para ti mi primer pensamiento,para ti todas mis lágrimas,para ti todos mis recuerdos,para ti todas las palabras,para ti todo lo que siento, Para ti mi último momento.Cada mañana
miércoles, 5 de enero de 2011
Noches sin dormir
No suelo despertarme a media noche, 
pero sí tardo una hora o más en dormirme,
da igual lo cansada que esté,
da igual la hora a la que me acueste,
empiezo a dar vueltas y no concilio el sueño.
Los expertos lo llaman insomnio inicial.
Mirar hacia atrás es triste,
porque al volver la cabeza adelante
te das cuenta de que ya no están,
pero prefiero mirar atrás y estar triste
que seguir adelante sin más.
Pero estaré bien, no me hundiré,
seguiré hacia adelante siempre mirando atrás,
aunque me golpee la vida todos los días no lo logrará,
hasta que no venga y me lleve seguiré dejándome llevar.
No hay insomnio suficientemente fuerte para olvidarte.

pero sí tardo una hora o más en dormirme,
da igual lo cansada que esté,
da igual la hora a la que me acueste,
empiezo a dar vueltas y no concilio el sueño.
Los expertos lo llaman insomnio inicial.
Mirar hacia atrás es triste,
porque al volver la cabeza adelante
te das cuenta de que ya no están,
pero prefiero mirar atrás y estar triste
que seguir adelante sin más.
Pero estaré bien, no me hundiré,
seguiré hacia adelante siempre mirando atrás,
aunque me golpee la vida todos los días no lo logrará,
hasta que no venga y me lleve seguiré dejándome llevar.
No hay insomnio suficientemente fuerte para olvidarte.
lunes, 3 de enero de 2011
Gracias mamá
Gracias por protagonizar la primera estrofade esta melodía que ha comenzado a sonar.
Esas notas quedarán para siempre en mi memoria
junto a su recuerdo y mil cosas más.
Será triste, emocionante e inolvidable
porque fue directo al corazón y al alma.
Gracias a los que estabais presentes
por vuestra reacción, por el cariño, por los abrazos...
y porque los silencios a veces son palabras a gritos.
Te quiero mamá, Te quiero papá.
Y como no para ti palabras de mí,
gracias amore por estar ahí,
por aguantar el tipo e
intentar ser más fuerte que yo,
por aquellas lágrimas y esas palabras
que no fuiste capaz a decir
que se quedaron en una pequeña frase
que se clavó en mí.
Te quiero mi amor.
Cuando lloras se para el mundo
Cerca del final
Hoy, como todos los días,
tu silla en la mesa estará vacía.
Me tomaré mis 12 uvas correspondientes,
pero no le pediré nada a este año que empieza,
porque la vida me ha demostrado
que es una soberana tontería.
Este nuevo año me dedicaré a caminar por la vida
como hago desde que tú no estás,
a seguir hacia delante con la mente y el corazón detrás.
Y que no me digan que hay que mirar hacia adelante,
sin mirar para atrás,
porque jamás dejaré de mirar,
porque aunque no te veo tú vas conmigo.
Ojalá pudiera regalarte la vida
para poder volver a compartir tantas cosas
y tantos momentos.
Este año ya se acaba, pero nada va a cambiar,
seguimos aquí jodidos luchando una guerra sin final.
Ya 12 horas le quedan nada más,
pero como dice papá, aún puede dar mucha guerra.
Tristeza, soledad, desesperación, rabia, odio...
si tuviera la vida delante le daría unas ostias.
Por ti y por ella que no podeis volver, y por él que algún día volverá.
OS QUIERO MUCHO, SIEMPRE EN MÍ.
tu silla en la mesa estará vacía.
Me tomaré mis 12 uvas correspondientes,
pero no le pediré nada a este año que empieza,
porque la vida me ha demostrado
que es una soberana tontería.
Este nuevo año me dedicaré a caminar por la vida
como hago desde que tú no estás,
a seguir hacia delante con la mente y el corazón detrás.
Y que no me digan que hay que mirar hacia adelante,
sin mirar para atrás,
porque jamás dejaré de mirar,
porque aunque no te veo tú vas conmigo.
Ojalá pudiera regalarte la vida
para poder volver a compartir tantas cosas
y tantos momentos.
Este año ya se acaba, pero nada va a cambiar,
seguimos aquí jodidos luchando una guerra sin final.
Ya 12 horas le quedan nada más,
pero como dice papá, aún puede dar mucha guerra.
Tristeza, soledad, desesperación, rabia, odio...
si tuviera la vida delante le daría unas ostias.
Por ti y por ella que no podeis volver, y por él que algún día volverá.
OS QUIERO MUCHO, SIEMPRE EN MÍ.
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