Nunca soñé con casarme, con vestirme de novia... eso era cosa de mis amigas, yo pasaba.
Nunca tuve expectativas de qué haría o cómo sería ese día si decidía dar ese paso. Lo único que tenía claro es que si lo celebraba debía estar mi familia y la suya, nuestra gente, la que nos quiere y a quienes queremos, nadie más.
Pero la vida se fue llevando a parte de esas personas, unas porque vivieron suficiente y la vida no dura eternamente, otras porque esta vida no es justa y no sabemos cuando llega a su fin.
Pasados los años comenzaron las conversaciones... ¿Y si algún día nos casamos? Algo dentro me decía que no sería un día completo porque no toda nuestra gente podría estar allí, pero llegó ese día, decidimos dar el paso, unirnos legalmente y celebrarlo por "todo lo alto" porque a pesar de que faltaban, somos muchos los que estamos.
Lloré pensando en ese día, sabiendo que no íbais a estar, pensando que estaría triste. Cuando me agarré a mi padre y vi a mi madre del brazo del peque lloré, no era tristeza, era orgullo, emoción... Y el día continuó cargado de emoción y sentía que todo era como podía ser, que estabais allí en nuestros corazones, en nuestras emociones... Que siempre estaréis porque seguís en nuestros recuerdos.
Nunca tuve expectativas de qué haría o cómo sería ese día si decidía dar ese paso. Lo único que tenía claro es que si lo celebraba debía estar mi familia y la suya, nuestra gente, la que nos quiere y a quienes queremos, nadie más.
Pero la vida se fue llevando a parte de esas personas, unas porque vivieron suficiente y la vida no dura eternamente, otras porque esta vida no es justa y no sabemos cuando llega a su fin.
Pasados los años comenzaron las conversaciones... ¿Y si algún día nos casamos? Algo dentro me decía que no sería un día completo porque no toda nuestra gente podría estar allí, pero llegó ese día, decidimos dar el paso, unirnos legalmente y celebrarlo por "todo lo alto" porque a pesar de que faltaban, somos muchos los que estamos.
Lloré pensando en ese día, sabiendo que no íbais a estar, pensando que estaría triste. Cuando me agarré a mi padre y vi a mi madre del brazo del peque lloré, no era tristeza, era orgullo, emoción... Y el día continuó cargado de emoción y sentía que todo era como podía ser, que estabais allí en nuestros corazones, en nuestras emociones... Que siempre estaréis porque seguís en nuestros recuerdos.
SIEMPRE EN MÍ.
SIEMPRE EN NOSOTROS.
SIEMPRE EN NOSOTROS.
