lunes, 3 de enero de 2011

Cerca del final

Hoy, como todos los días, 
tu silla en la mesa estará vacía.

Me tomaré mis 12 uvas correspondientes,
pero no le pediré nada a este año que empieza,
porque la vida me ha demostrado 
que es una soberana tontería.

Este nuevo año me dedicaré a caminar por la vida
como hago desde que tú no estás,
a seguir hacia delante con la mente y el corazón detrás.

Y que no me digan que hay que mirar hacia adelante,
sin mirar para atrás,
porque jamás dejaré de mirar,
porque aunque no te veo tú vas conmigo.

Ojalá pudiera regalarte la vida
para poder volver a compartir tantas cosas
y tantos momentos.

Este año ya se acaba, pero nada va a cambiar,
seguimos aquí jodidos luchando una guerra sin final.

Ya 12 horas le quedan nada más,
pero como dice papá, aún puede dar mucha guerra.

Tristeza, soledad, desesperación, rabia, odio...
si tuviera la vida delante le daría unas ostias.

Por ti y por ella que no podeis volver, y por él que algún día volverá.
OS QUIERO MUCHO, SIEMPRE EN MÍ.

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