Soy un barco a la deriva
que se hunde un poco cada día,
estoy perdida en un gran mar profundo,
no atisbo el horizonte,
ni sé donde se encuentra el norte.
Así es mi mundo desde hace tiempo ya,
no sé como salir del pozo en el que me hundí,
soy un barco de papel flotando en un río,
un río de fuerte corriente que me arrastra
hacia un lugar desconocido.
Busco mis ganas de vivir en los cajones,
en los recuerdos del ayer,
me persiguen los malos momentos
que no quiero temer,
pero es difícil saber que camino escoger
cuando te encuentras a la deriva en un barco de papel.
Tú eres mi ancla, mi ancla de plata,
que me sostiene cuando las olas
me golpean sin cesar,
que me recoge tras la tempestad,
que me encuentra en el mar,
que dibuja un nuevo barco de metal,
para que las olas no atraviesen mi coraza de cristal.
He perdido una parte de mí,
que no sé donde encontrar,
es difícil de explicar...
Siento que nadie lo entiende,
siento que no puedo hablar,
siento que se me rompe el alma
siento que el barco zarpó
y me dejó sola en medio de un mar,
un mar bravo que golpea sin cesar,
que me agota la vida
y el tiempo pasa sin cesar.
Pero tú eres mi ancla, mi ancla de plata,
que me sujeta para que no me lleve el mar,
que me abraza en mis noches de pesar,
que junta las piezas de este alma, sin cesar,
que regresa a buscarme al medio del mar,
para mantenerme a flote con el ancla,
mi ancla en el mar.
¡Felicidades mi amor!
Gracias por ser parte de mi vida.
Yo quiero ser...
Te regalo el espacio sideral.

No hay comentarios:
Publicar un comentario