Hoy es el último día de otro año,
cenamos alrededor de una mesa,
llena de comida y gente con la que
deseas compartir este momento.
Cenamos, charlamos y llega el momento
de las 12 uvas en mano,
y una tras otra empezamos a desear,
no por creencia si no por costumbre,
pero a la tercera las risas empiezan a surgir tímidamente,
y poco a poco se van elevando...
y una uva sale disparada de una mano,
y en la tele se oye Feliz Año!
nos damos besos y abrazos
y alguien se da cuenta de que una uva
se ha quedado en el plato.
Y así acabamos el año,
con uvas en la boca, risas en los labios,
rodeada de la gente que más quieres
entre besos y abrazos,
con buenos deseos o más bien rogando
por que no haya malos.
Yo soy el hombre más rico...

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