Hoy, como otros pocos días, hemos ido a por ti,
hemos jugado, hemos reído, nos hemos abrazado...
y ha llegado el momento de tener que irnos.
Pero hoy ha tenido un punto diferente,
hoy ha marcado un punto de esperanza,
esperanza que hoy crece, pero puede que
solo sea eso, una esperanza, seguiremos esperando,
esperando ese tiempo que tan lento pasa,
para saber si algún día, ese día llegará.
Hoy puedo decir, que con ese gran gesto,
con esa gran pregunta,
y con ese gran enfado que tú te has pillado,
una pequeña lágrima en ese mismo momento
a mis ojos se ha asomado,
porque por muy grande que he montado mi coraza
y por muy fuerte que he construido mi muro...
hoy en ese justo momento tus palabras
han sido como una flecha directa a todas esas protecciones,
una simple flecha que ha logrado quebrar todas esas barreras,
de tal manera que hasta escribiendo estas palabras
es inevitable que se escapen mis lágrimas.
Y no he sido la única que ha visto ese rayo,
pues también he visto asomar una lágrima en sus ojos,
él que tantas veces se echa la culpa de todo lo que está pasando
él que tanta carga se ha puesto en la mochila,
tanta carga que no le corresponde llevar,
ha visto en tus palabras y en tu tremendo enfado, una posibilidad,
que le lleve algún día a ver ese momento
en que aparezcas ante su puerta sin que nadie te lo impida,
como hoy ha sucedido.
Hoy disfrutaré de este rayo de esperanza
que tan inesperadamente se ha asomado a mi alma,
ya mañana reconstruiré de nuevo la coraza,
para dejar seguir que pase el tiempo
y nos muestre qué nos depara.
No olvides nunca que somos tú familia,
y aunque sean pocos días
te lo seguiremos demostrando día tras día.
He de decir, que aunque no me gusta verte así,
porque es verte sufrir,
hoy se me ha roto el corazón al ver que tú querías venir
pues tu pregunta directa ¿mamá, puedo ir?
una vez más nos demuestra,
que no eres tú el que no quiere irse con nosotros,
si no que te lo impiden.
Quizá haya sido un error morderme la lengua
y no decir en ese momento lo que pensaba
"que no te lo podía impedir, que era tu derecho venir",
pero pienso que si lo hiciera tendría nuevas consecuencias
no solo para nosotros si no que posiblemente también para ti,
y creo que ya es bastante difícil que tengas que vivir así
como para que encima te machaquen todo el día.
Gracias por decir "¿mamá puedo ir?"
Gracias por decir "hasta el próximo día aun quedan muchos días"
Gracias por enfadarte, aunque no me guste verte así.
Gracias por demostrarnos que nos quieres
y que si fuera por ti, estarías más tiempo junto a mí,
junto a nosotros.
Te queremos pequeñín,
no importa lo que te digan,
no importa lo que pase,
no lo olvides nunca.
Eres nuestra familia,
eres lo único importante que nos queda de él.
SIEMPRE EN MÍ.
SIEMPRE EN NOSOTROS.
No imagino mis heridas si algún día te vas lejos...

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